Una página web es un sistema digital. Del mismo modo que una máquina, tiene algunas partes visibles, y otras que realizan su trabajo de manera oculta. Pero en este caso, este sistema interactúa permanentemente con otra 'máquina virtual' instalada en la computadora del visitante: el navegador.
Como los navegadores son variados -Explorer, Firefox, Chrome, Opera-, de diferentes versiones, y se actualizan constantemente, es indispensable asegurar que todos los visitantes tengan pleno acceso y que, una vez allí, vean la totalidad de la información de manera correcta, sin faltantes o comportamientos inesperados de las páginas.
Para ello, es necesario desarrollar un sitio web con estos criterios estructurales en mente, a la par de los estéticos. Los clientes necesitan que la experiencia del visitante sea satisfactoria, que invite a regresar, que genere una adecuada presentación de la marca y de la empresa, y que brinde información de manera clara y concisa.
En el caso de sitios ya existentes, es posible efectuar un diagnóstico que evalúe el comportamiento de las páginas clave de un sitio contra estándares internacionales y compruebe el comportamiento en los diferentes navegadores.
El objetivo es maximizar el rendimiento de la inversión, captando la mayor cantidad posible de audiencia. Y más que nunca, capturar la potencia de las búsquedas de millones de navegantes en Google, mejorando la ubicación en los resultados, y asi aumentando las posibilidades de ser visitado.
Además, se debe garantizar el acceso a personas con navegadores especiales, necesarios por sus discapacidades.